domingo, 11 de septiembre de 2011

Picada

Más simple y más sabor, imposible de conseguir. Esta salsa la podemos hacer y guardar en el frigorífico donde aguanta semanas. La podemos utilizar para condimentar pescados y carnes a la plancha, después de asadas, le añadimos una cucharadita (o dos o tres, como más nos guste); también se le añade a los potajes, bien en la cocción (un par de cucharadas soperas) o después, en el plato (un par de cucharaditas); también a las ensaladas o el tomate... en fin, en todos aquellos platos a los que queramos darle un poco de más sabor a ajillo.


Ingredientes
  • Dos dientes de ajo
  • Abundante perejil
  • Medio vaso de aceite de oliva virgen extra
Cocinando
  1.  Lavamos el perejil (que nos dé para un buen par de puñados); lo secamos y cortamos los tallos, sólo usaremos las hojas. Pelamos los ajos. 
  2. Ponemos en un bol o en el vaso del brazo triturador los dientes de ajo y el perejil y le añadimos el aceite y un poco de sal.
  3. Trituramos bien y listo.
  4. Guardamos la salsa en un tarro hermético en la nevera.
Depende de vuestro gusto, podéis echarle más o menos ajos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario