Ingredientes (para ocho raciones)
- Medio kilo de garbanzos
- Una penca de acelgas
- Tres dientes de ajo
- Cominos en grano
- Dos patatas
- Cinco o seis cucharadas de salsa de tomate frito
- Una ñora
- Una cebolla mediana
- Un pimiento
- Dos hojas de laurel
- Medio vaso de aceite de oliva virgen extra
Cocinando
- Ponemos los garbanzos en remojo en suficiente agua con sal el día anterior
- Tiramos el agua del remojo y ponemos los garbanzos en la olla rápida cubiertos con dos dedos de agua por encima.
- Los ponemos a hervir durante diez minutos; le vamos quitando la espuma que aparezca durante esta primera cocción.
- Mientras lavamos bien las acelgas (ojo: se puede hacer con espinacas, pero no es lo mismo, además, la acelga ayuda a que se ponga el garbanzo tierno); lo mejor es ponerlas en remojo un rato, darles unas vueltas en el agua para que suelten tierra si tienen. Las escurrimos y cortamos las hojas, sólo utilizaremos lo verde, desechando la parte gruesa del tallo blanco.
- Cuando hayan pasado los primeros diez minutos de cocción, tiramos este agua y volvemos a echar los garbanzos a la olla, sin enjuagarlos con agua fría, le añadimos agua, lo más templada posible, caliente mejor, hasta cubrirlos dos dedos por encima.
- Añadimos los dos dientes de ajo, la cebolla, entera, el laurel, la ñora (previamente haberla lavado y quitado el pedúnculo y las pepitas), la salsa de tomate, el pimiento, la patata cortada en gajos (rompiéndola al final del corte), dos cucharadas de cominos machacados en el mortero, las acelgas y una cucharada de pimentón. Removemos. No se sala ahora.
- Lo ponemos a hervir todo durante unos quince minutos (el tiempo depende de nuestra olla rápida), probamos con quince minutos y están todavía duros, sin perder tiempo se vuelve a cerrar y le damos otros cinco más.
- Cuando estén tiernos, sacamos y trituramos con el brazo la cebolla, el pimiento y la carne de la ñora (se la quitamos raspando su interior con una cuchara de café); le añadimos el triturado a los garbanzos.
- En una sartén pequeña con un poco de aceite sofreimos un diente de ajo entero y cuando esté dorado por fuera lo sacamos y reservamos; apartamos la sartén del fuego y añadimos al aceite una cucharada de cominos y con el aceite aún caliente y apartado del fuego, echamos media cucharada de pimentón para que se sofrían ambos un poco. Si se ha enfriado el aceite lo ponemos unos segundos al fuego, cuando veamos que empieza a freir, lo apartamos (el pimentón, si se quema, da gusto amargo).
- Añadimos el pimentón y los cominos sofritos a los garbanzos y el ajo que habíamos reservado lo majamos en el mortero y se lo añadimos también.
- Removemos, ahora añadimos la sal, probamos y rectificamos de sal. Dejamos que cueza unos cinco minutos; si nos hubiera quedado falto de agua añadimos un poco, pero que no esté fría
- Dejamos reposar el potaje, si lo hemos hecho por la noche, puede aguantar hasta el mediodía siguiente.
- En el plato podemos añadirle unas gotas de vinagre.
Como este potaje es para ocho raciones, podemos congelar la mitad par una próxima ocasión; así ganamos tiempo, pues ya tenemos hecha la comida de otro día.
Acompañamos de vino tinto, pero si lo tomamos en verano o con calor, un buen tinto de verano le viene que ni pintado. No olvidar la telera de la Chiclanera, porque pide pan este plato pide pan. A disfrutar que no engorda. Bueno, no mucho.
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