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jueves, 8 de septiembre de 2011

Arroz campero con setas y bácon

Un buen arroz es un manjar, con lo que sea, algunos decís que es complicado hacerlo, que se os pasa u os queda duro. Aquí os dejo mis trucos para que salga bien. Este arroz campero, con verduras y poca grasa, sólo un poquito de bacon, está riquísimo.

Ingredientes (para cuatro personas)
  • 400 gramos de arroz (100 para cada persona, es la medida ideal tanto para arroz como pasta del tipo espaguetis, aunque para macarrones, tiburones y similares, suelo poner algo menos).
  • Caldo de pollo (o agua si no tenemos; preferible comprar un brik de Gallina Blanca); Para un arroz tipo paella, seco y suelto, la medida para el líquido es de 2,5 veces la cantidad de arroz. Para los 400 gramos, viene a ser como cinco vasos de agua. Medir tanto el arroz como el caldo y no os equivocareis.
  • Un diente de ajo
  • Una cebolla mediana
  • Medio puerro
  • Media zabahoria (o una si es pequeña)
  • Medio pimiento verde y medio rojo
  • Un trozo de calabacín (dos o tres ruedas de un centímetro de grosor)
  • Tomate frito, cuatro cucharadas
  • Setas, 200 gramos
  • Bacon, cuatro lonchas
  • Medio vaso de vino blanco de Jerez
  • Dos cucharadas soperas de salsa de soja
  • Unos cincuenta gramos de judías verdes (redondas mejor)
  • Colorante, una cucharada rasa de café 
  • Aceite de oliva virgen extra de la Sierra de Cádiz (si no tenemos éste, otro, pero lo encontramos en www.laalacena.net. Los de Setenil, Olvera, etc, son fabulosos)
Cocinando
  1. Un arroz se compone de éste y el fondo de paella (de mariscos, bacalao, verduras, pollo, carne, higaditos de pollo, etc.); los primero es preparar el fondo, del que podemos hacer más cantidad para congelarlo y utilizar otro día.
  2. Lavamos todas las verduras en abundante agua
  3. Cortamos la cebolla, el puerro y el ajo en trozos pequeños (si tenemos niños, para que no los vean) medio centímetro va bién, no menos porque se pueden quemar al sofreir.
  4. Cortamos la zanahoria en cuadraditos de un centímetro o formando rectángulos de medio centímetro de ancho por alto y dos de largo, según nos guste la consistencia de las verduras. 
  5. Cortamos las judías verdes en trozos de unos dos centímetros y las ponemos a hervir en agua con sal (yo prefiero hacerlas al vapor, como todas las verduras, porque pierden menos su sabor y cualidades) unos 15 minutos. Podemos tenerlas cocidas del día anterior y hacer más cantidad para utilizarlas aliñadas o para una tortilla. El agua de la cocción podemos usarla para el arroz, si no le hemos echado mucha sal.
  6. Los pimientos, mejor cortarlos en tiras grandes pues a algunos no les gusta (los peques, sobretodo, repelen lo verde); así podemos separarlos bien en los platos. 
  7. Cortamos las setas en trozos pequeños de un centímetro (ojo, que no estamos en clase de matemáticas, y no hay que medir los cortes; es un poco más o menos). Recordad lavar las setas para quitar la tierra que puedan tener, antes de cortar mejor.
  8. En una paellera u olla ancha y con fondo (mejor de las cubiertas con teflón para que no se pegue el arroz) la cubrimos con un fondo con aceite y ponemos a pochar (sofreir) la cebolla, el ajo, el puerro y los pimientos, con un poco de sal para que suden bien las verduras. Removemos de vez en cuando.
  9. Mientras, ponemos a calentar el caldo ya medido. Si no tenemos caldo, agua con un poco de sal.
  10. Cuando la cebolla esté dorada, le añadimos las zanahorias y el calabacín; lo dejamos sofreir unos cinco minutos, vigilando que no se queme la cebolla, para ello el fuego debe estar medio-alto, no a tope. Removemos de vez en cuando.
  11. Le añadimos las lonchas de bacon troceado en porciones de un centímetro y al cabo de dos minutos le añadimos las setas troceadas. Esperamos que suelten el agua y añadimos el vino blanco.
  12. Añadimos las judías verdes ya cocidas.
  13. A los tres minutos, más o menos, cuando notemos que va desapareciendo el olor a vapores de vino que salen de la paellera, añadimos el tomate frito y la salsa de soja, removemos y dejamos que se hagan las setas durante unos cinco minutos. Si vemos que este fondo de paella es mucho, podemos reservar parte de él, congelado, para hacer otro arroz, cualquier día.
  14. Añadimos el arroz (ponemos el reloj en marcha en doce minutos), lo removemos y dejamos cocer con el fondo de paella un par de minutos, añadimos inmediatamente el caldo y el colorante, removemos por última vez. Esta cocción la haremos a fuego alto, no al máximo, pero fuerte (80% de potencia) y con la paellera destapada. Probamos y salpimentamos (ojo con la sal porque el caldo tiene, la salsa soja también y nos podríamos pasar). Podemos mover la paellera de vez en cuando, pero nunca volveremos ya a meter la cuchara (siempre de madera para cocinar).
  15. A los doce minutos tapamos la olla, ponemos el fuego bajo (un 20% de potencia) y contamos otros seis minutos.
  16. Pasado este tiempo, el arroz debe estar listo, si vemos que está aún algo duro, lo dejamos unos minutos más (con el fuego apagado si el grado de dureza es poco).
  17. Destapamos y dejamos reposar unos cuatro minutos.
  18. Pasado este tiempo removemos bien para que el arroz e ingredientes se mezclen y servimos.
  19. Podemos completar este plato añadiendo por encima del arroz un par de cucharadas de café de una picada (mezcla triturada de dos ajos, abundante perejil y aceite de oliva).
Compramos una telera de La Chiclanera, para empujar más que nada, porque este plato no es de mojar y acompañamos con vino tinto. Delicioso, según mis niños, que son mis más duros críticos gastronómicos.

martes, 6 de septiembre de 2011

Mi pisto

Qué tal para después de los excesos del verano, de las navidades, un buen pisto de verduras.


El pisto terminado
Ingredientes (cuatro personas)

  • Aceite de oliva  
  • Una cebolla
  • Dos dientes de ajo
  • Un pimiento verde y medio rojo
  • Un puerro mediano
  • Una zanahoria
  • Un calabacín
  • Judías verdes (unos cien gramos)
  • Una berenjena
  • Una o dos patatas medianas
  • Otras verduras al gusto
  • Cuatro cucharadas de tomate frito
  • Un vaso de vino blanco
  • Una cucharada de pimentón
  • Un vaso de caldo de pollo
Cocinando
  1. Cortamos la cebolla en trozos pequeños, el ajo en láminas no muy finas, el pimiento verde y el medio rojo en trozos. El puerro, deberemos limpiarlo bien en la zona del tallo donde suele contener tierra y lo cortamos también, junto con el resto de las verduras. A la berenjena no se le quita la piel (se lava bien) pero si no gusta se puede quitar. El tamaño de los trozos dependerá de nuestro gusto, a mi me gusta en trozos medianos, que se noten en la boca, de un cm más o menos. La judías, mejor redondas, de 2 cm de largo y si son de las planas a mi me gusta cortarlas por la mitad longitudinalmente, para que los trozos no sean muy anchos.
  2. Se pone aceite en la sartén (que sea ancha y alta) o una cacerola también ancha, cubriendo todo el fondo.
  3. Sofreímos, primero, la cebolla, el puerro y los ajos; añadiendo un poco de sal gorda (ayuda a que se fría mejor);
  4. Cuando empiecen a dorar se añaden las verduras más duras: los pimientos, la patata, las judías verdes y la zanahoria y cuando esté un poco más dorados (que no se vea crudo el pimiento, ni quemada la cebolla) se echan la berenjena y el calabacín y cualquier otra verdura que tengamos y que nos apetezca (habas, chícharos, acelgas o espinacas, etc.). Salar un poco.
  5. Dejar sofreir unos cinco minutos, removiendo de vez en cuando y vigilando que no se pequen ni quemen las verduras del fondo.
  6. A continuación se añade la salsa de tomate (vale el frito de tetra-brik) y el vino, remover y dejar que el vino evapore el alcohol; con unos dos o tres minutos será suficiente.
  7. Añadimos el pimentón y el caldo de pollo; tapamos la sartén y dejamos cocer unos quince minutos a fuego medio; removiendo de vez en cuando. Si observamos que queda muy seco podemos ir añadiendo más caldo o agua, poco a poco; que no quede una sopa ni seco del todo. La salsa de este pisto debe quedar trabado, espesita.
  8. Probamos de sal y rectificamos; cuando la patata, la zanahoria y las judías están tiernas, estará listo nuestro pisto.
  9. Podemos acompañarlo con un huevo cuajado (se abren unos huecos en el pisto y en ellos se echan los huevos, uno para cada comensal, separados, salamos los huevos y tapamos la sartén, vigilamos que no se ponga dura la yema; si no vamos a gastgar todo el pisto, podemos hacer los huevos individualmente: se pone un poco de pisto en una sartén más pequeña, se añade el huevo, se sala, tapamos y vigilamos. Cuando esté listo se sirve y añadimos más cantidad de pisto al plato.
  10. Si somos de comer y no tenemos problemas de dieta, podemos añadirle unos trozos de bacon o también de cerdo (solomillo o filetes de cinta de lomo cortados en dados de un cm) que añadiremos en el punto 4. antes del resto de verduras, una vez esté dorada la cebolla, el puerro y el ajo.
Previamente deberemos haber comprado una telera de pan para mojar en la salsa. Un buen tinto de Rioja o Ribera del Duero, le va de maravilla. Este pisto lo podemos congelar y también usar como guarnición para carnes (pollo, cerdo o ternera). Probadlo y qué aproveche.